La mayoría de las persona sentimos atractivo
hacia las cosas que nos dan miedo. Basta con mirar las estadísticas de
cine, libros, videos, etc y veremos que las que más aceptación tienen
son las de terror. ¿Qué será lo que nos atrae? ¿Qué cosas nos dan miedo? ¿Por qué coqueteamos con esas sensaciones que nos hacen sentir débiles y vulnerables?
Quizás sea un pequeño ensayo frente a nuestra propia muerte con la
certeza de salir ilesos del cine. O, tal vez, la caprichosa idea de
sentirnos héroes de novela una vez que cerramos el libro. No sé.
Lo
que sí sé es que después de una ola de adrenalina no nos animamos a
cruzar un pasillo a oscuras o mirar por la ventana hacia un jardín sin
luz. Hasta nos cuesta mirarnos en el espejo pensando que podría aparecer
algún espectro detrás de nosotros.
A vos ¿qué te asusta?
Lecturas, comentarios, críticas, anécdotas, historias para pensar. "Ojo con lo que se hace pensando que nadie mira. Desde el rincón de la araña se ve todo..."
viernes, 13 de febrero de 2015
domingo, 8 de febrero de 2015
Todavía
Es asombroso ver las cosas que pueden hacerse, mientras hay tiempo, para no perder lo más amadado. Este es el caso de Milena, profesora y dueña de una academia de tango en un momento particular de su vida.
Todavía
Todavía
ella tenía la alianza en el dedo, él todavía no se había ido. Sus vidas estaban
a punto de cambiar para siempre... tantos años, tanto amor quedaría en el
recuerdo. Todavía quedaban unos minutos antes de la partida y después...
Todavía
podía hacer algo... el último intento, sin histerias, ni llantos, ni gritos,
con la sensualidad del bandoneón y la dulzura del violín.
Un
tango, el último.
Él
no pudo rechazar la invitación. ¿Por qué no? Durante años habían sido socios y
pareja en la vida y en el baile ¿Quién mejor que él podría acompañarla en un
tango? Era un placer seguir su ritmo ¿qué tiene de malo?
Un
tango...Uno más... el último y después...
La
orquesta los puso en alerta. Mientras recorrían la pista, los ojos de Milena
se encontraron con los de Ariel que la miraban duramente; aún había heridas
frescas.
Milena
se dejó atrapar y tímidamente le rodeó el cuello con su brazo izquierdo. Podía
sentir los músculos tensos debajo de su camisa mientras que su perfume la
envolvía en un ritmo de sombras que mezclaban la realidad y los recuerdos.
Sombras de amor entre sábanas y noche. Él pudo adivinar lo que Milena pensaba y con un dejo de crueldad
se acercó un poco más hasta cruzar su aliento con el de ella. Él sentía lo
mismo.
Tango
sensual y traicionero...
Las
piernas de Milena buscaron las piernas masculinas con la misma sed de siempre.
Él la sostuvo de la cintura aprisionándola contra sí como tantas veces lo había
hecho. Pero esta vez era diferente. Sus cuerpos, que todavía encajaban
perfectamente como un rompecabezas, se reconocían y se deseaban. Sus manos y sus
pies hablaban un lenguaje que sólo ellos conocían. ¡Si lo hicieran de la misma
manera con palabras!
-
No te vayas...- susurró Milena
-
Todavía no me fui- contestó él
Bailaron
como nunca lo habían hecho. Disfrutaron cada paso, cada movimiento. Se miraron,
se tocaron,...se acariciaron. Comprendieron que todavía quedaba mucho por
decirse. Descubrieron que todavía eran pareja.
Tango
que me hiciste mal y sin embargo te quiero...
lunes, 2 de febrero de 2015
Entre la sombras

Esa
es la magia de la noche. Me alimento de ella. Tengo gustos de vampiro.
martes, 27 de enero de 2015
Otra vez la araña vuelve a tejer.
Escondida en su rincón, la araña espera paciente que las historias caigan en sus redes y sus personajes, como presa, le sirvan de alimento.
Otra vez estoy aquí para encontrarme con ustedes y reanudar nuestra amistad ¿Me extrañaron?Yo sí.
Me pasaron varias cosas en este tiempo de silencio pero ya les iré contando.
Lo importante es que estoy otra vez aquí dispuesta a tejer historias con ustedes, ya no como Persis sino con mi propio nombre. Pero eso merece otra entrada.
Nos estamos leyendo.
Mónica
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