jueves, 30 de junio de 2016

Sala de espera

Prefiero mil veces presentarme a un examen en la Facultad que esperar en el consultorio del médico.
En un examen estudiaste o no, aprobás o te bochan; se terminó el tema, no hay más opciones.
Sin embargo, en el consultorio médico nunca sabés lo que va a pasar: te pueden cargar de medicamentos, mandar más estudios o descubrir que te estás por morir. 
Puede pasar también que te digan "No tenés nada" y que vos le contestes "Pero me siento mal", entonces, seguro, te mandan a otro especialista. Y la historia vuelve a empezar como el cuento de la buena pipa. 
El cardiólogo te manda al endocrinólogo, el endocrinólogo al gastroenterólogo, el gastroenterólogo al psiquiatra, el psiquiatra al psicólogo, y el psicólogo le echa la culpa a tu vieja.
¡Y ni contar las veces que te mandan a hacer estudios (que se autorizan primero en la obra social, por supuesto) para que te digan que está todo "normal"!
Estar sana es una buena noticia, no cabe duda. Lo que me gustaría es que haya una especialidad que te lo diga de una sola vez, sin hacerte perder tantas horas en las salas de espera que, justamente, es lo que enferma.

Mónica